Visitantes

by

En Mayo después de mucha expectación, por fin llegaron… ¡Javi y Olga! Con gran ilusión fuimos a recibirlos a la parada del Bus Limosina que hace el trayecto Aeropuerto Kansai – Estación de Kyoto. Fue un momento memorable cuando vimos sus cabecitas dentro del autobús que aparcaba. Verlos integrados en parte de nuestro sueño se nos hacía casi irreal. Aunque menos real les parecería todo a ellos que llegaron exhaustos, sin haber dormido nada durante el viaje ni la noche anterior. Pero nuestras momias vivientes estaban de lo más felices, dispuestos a recorrer Japón en dos semanas.

Los acompañamos al lugar de base de operaciones donde la hija de la señora de la casa nos invitó a cenar. Habían ido a buscar ellos mismos una especie plantas salvajes de la montaña, que servirían en la mesa junto con unos enormes platos de temaki sushi, pescado cuidadosamente laminado para envolverlo tú mismo en una hoja de alga y zampártelo. Recuerdo que estaba buenísimo! No sé lo que recordará nuestra parejita de visitantes porque estaban realmente cansados, y estuvimos esperando largo rato para este momento.

Al día siguiente fuimos a ver un poco de Kioto, nos metimos de lleno en Teramachi y el mercado de Nishiki. Había más cabezas que comida para vender, dos largas filas cada una en una dirección, que había que respetar si uno no quería ser aplastado por la corriente. Allí consiguieron un bonito abanico japonés para la duquesa de la Cellera  🙂   Después nos fuimos a comer al Yakiniku, delicioso como de costumbre. Aunque cuando como demasiado siempre me empieza a entrar frío :S

No recuerdo bien el orden de los acontecimientos, pero sé que fuimos a dar un relajado paseo al Kamogawa al anochecer. Otro día dimos una vuelta por la concurridísima Kawaramachi, recorrimos Gion en busca de algún rastro de Samurai o de Geisha, y aprendimos a rendir culto en el Yasaka Jinja. Una soleada mañana cogimos el tranvía para llegar Arashiyama, el paisaje de montañas es maravilloso. Al parecer Javi vivió una intensa situación de peligro cuando un hostil mono de las montañas intentó atacarle en un momento de debilidad. Si hay algún documento gráfico de esta aventura debe añadirse a esta entrada 😀

Otra soleada y calurosa mañana fuimos a visitar Nara, esa tradicional ciudad de templos antiguos y ciervos mensajeros de los dioses sintoistas. Hace mucho tiempo, cuando Nara era la capital de Japón, el Emperador Shomu, ferviente devoto del Budismo, mandó colocar dentro del Todai-ji, el famoso templo “Gran Puerta de Oriente”, una estatua gigante de Buda, que se conoce como Daibutsu (Gran Buda). Tuvimos ocasión de asistir a un campeonato de lucha Kendo, conocimos a mil y un ciervos, comimos ramen, saludamos al Daibutsu y Olga salvó la vida de un Dios sintoista convertido en oruga verde que había en la parte alta de uno de los muchos templos.

Durante unos días perdimos la pista de los visitantes, que subieron al shinkansen para conocer otros lugares remotos de Japón. Esperamos que su crónica aparezca publicada pronto en algún libro de aventuras virtual 🙂

Cuando volvieron fuimos a ver el mítico Templo Kiyomizudera. A pesar de la extraordinaria vista desde la gran terraza de madera, decidieron no saltar al vacío para probar su suerte eterna en otra vida. Debajo del templo, cada uno bebió de un chorro diferente de las cataratas de los deseos, sin saber qué tipo de imploración estaban invocando.

Una noche de sábado recuerdo al intrépido grupo de visitantes buscando un local marchoso en medio de unas calles de lo más tranquilo y silencioso. Ya pensaba que estábamos perdidos cuando de un agujero en el suelo emergía un cartel donde ponía “Metro”. Unos japoneses la mar de felices nos intentaron convencer de entrar en el tugurio haciendo un considerable descuento en la entrada por ser extranjeros. Estabamos dudosos hasta que el audaz Javi se aventuró a entrar para examinar el local. Desde la rendija de la puerta podía ver una ominosa luz amarillenta que envolvía una perversa música que sonaba como miles de truenos en una cueva. Después de unos minutos de incertidumbre, Javi regresó vivo:”Está bien, hay mucho humo y no se ve nada”, fueron estas las palabras con las que todos nos convencimos para entrar. Era cierto, había mucho humo y no se veía nada, era más que inquietante. Frente al escenario un puñado de zombies se balanceaban al ritmo hipnotizante de la música de un DJ sumido en la más espesa de las tinieblas. De repente, un japo pequeñito asaltó a Javi y a Dani increpándolos con una palabra en clave que repetía sin cesar: saico SAICO. Pronunciaba esta palabra mientras se señalaba así mismo, como si quisiera transformarse en algo desatando un terrible hechizo. No recuerdo la cara de Javi porque estaba sumida también en las tinieblas. Hace pocos días hemos descubierto el significado de esta misteriosa palabra en japonés, su traducción es: El Mejor. Posiblemente este hombrecillo fuera el mejor de algo que no pudimos descubrir. Fue muy emocionante y divertido.

Cuando salimos de aquella cueva ya era por la mañana. Yo decidí descalzarme porque habíamos caminado mucho más de lo previsto para llegar a Metro, Javi sin embargo seguió adelante con sus zapatos de clavos 😀 Llegamos a nuestro apartamento y viendo que Olga ya estaba acurrucada y Javi tirado en el tatami tapado con un cojín, decidimos preparar los futones y dormir todos en el apartamento. Javi decía que le dolían los pies, pero se tumbaba siempre de cuerpo completo :)) La paliza que se habrían llevado en Tokio debió ser insuperable. La señora Oruga sin rendir homenaje a su estirpe, deambulaba por las calles cual liebre blanca en el País de las Maravillas arrastrando a un agonizante Javi.

Hemos comido Okonomiyaki, sushi, ramen, a Javi le gustaba mucho el que tenía un pescado grande y plateado dentro :)) Nisshin soba creo que se llama. También katsudon, yakiniku y nuestra especialidad de yakisoba casera que preparamos un día en casa mientras yo intentaba contar historias de terror japonesas cuyo personaje principal habitaba siempre en el cuarto de baño. Ahora conocemos más platos típicos de Japón ¡deliciosos! Poco a poco nos atrevemos a probar más cosas y vamos descubriendo más sitios. Ojalá viniérais otra vez 🙂

Javi y Olga tuvieron que coger la limosina de vuelta una bonita y soleada mañana de primavera, que si no llega a ser porque tenían la reserva de avión hecha, la habríamos pasado subiendo las místicas escaleras del Fushimi Inari. Espero que en un futuro no demasiado lejano podamos reunirnos todos aquí otra vez, incluida la Duquesa de la Cellera y sus esbirros 😀

 

Anuncios

3 comentarios to “Visitantes”

  1. JYO Says:

    Ooohhh nos ha gustado mucho!!!! A nosotros también nos gustaría volver otra vez!! quién sabe, quizá sea pronto…
    Miriam tendrías que dedicarte a escribir relatos…seguro que triunfarías 🙂
    Un megaabrazo para los dos xxx

  2. dprodge Says:

    Hola! Gracias por responder, esperamos que os hayan gustado tanto el relato como las fotos. Ver las fotos se hace raro: Wow, vosotros aqui, en Japon, a 10.000 km de donde os vemos siempre! Y es algo que ya ha pasado, tanto tiempo hablandolo… y ya esta hecho! El tiempo pasa mas rapido de lo que pensamos y todavia mas rapido cuando se disfruta, y esta experiencia ha pasado volando.

    Me alegra mucho ver que os ha gustado tanto venir aqui, que hayais querido compartir dos semanas de vuestra vida en nuestra vida, y me atrevo a pensar que habeis sido conscientes del motivo que nos hizo venir, de lo que sentimos, de lo que a este sitio nos atrae. Siento deciros que cuando uno viene una sola vez a este pais, repite, ahora ya teneis esa semilla que seguramente notareis con el tiempo en la comida, las costumbres o incluso en la manera de pensar, ya no sois totalmente europeos 🙂

    A nosotros nos quedan tres meses y pocos dias de aventura, y nos vamos a ir con la sensacion del “nos vamos ahora que empezamos a aprender, que empezamos a entender, nos vamos ahora que realmente empezamos”, pero asi son las cosas, y agradezco muchisimo que entre mis recuerdos de este maravilloso trayecto en nuestras vidas aparezcais vosotros con vuestras risas, comentarios y vivencias.

    Muchas gracias por haber venido, ojala volvamos a coincidir por aqui! 🙂

  3. helkanieninkwe Says:

    Gracias, me alegra que os haya gustado! Sería genial que pudiéramos seguir juntos con nuevas aventurillas en Japón. Hay tantos sitios por descubrir! Tantos rincones que no imaginas que vas a encontrar… Hoy, sin ir más lejos, hemos pasado el día en un sitio que no estaba planeado en un principio, y ha resultado ser fantástico! El lago Biwa ¡Y está muy cerquita! Ya sé donde vamos a pasar las Natsuyasumi Danito, buscando bichos con un cubo al lado del lago! 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: