Archive for 18 enero 2010

Recordatorio

18 enero 2010

Pues nada, es un post muy chorra, solo para recordaros que actualizaremos en breve, con fotos, videos, y algunas anecdotas y opiniones que quedaron en el aire. Tal vez mañana, es lo más probable, but stay tuned…

Saludos!

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Día 22: Fin (de la primera parte).

15 enero 2010

Se acabó.
Ayer… o antes de ayer, ya no recuerdo cuando gracias al jet lag, nos fuimos de Tokyo. No diré lo de “atrás quedó y bla bla” porque es muy típico, pero me dan ganas de hacerlo. La sensación actual tanto para Miriam como para mi es… rara. Ahora os cuento.

Empezamos “prontito” a hacer las maletas, tras una tarde donde quisimos aprovechar al máximo el tiempo que nos quedaba… como recuerdo, llevé a la Miriam al primer lugar donde comimos en Japón. Quien nos ha ido siguiendo tal vez recordará que comenté la sorpresa que se llevó Miriam al ver en el primer sitio al que entrabamos a comer que la comida se “pedía” en una máquina y luego se daba el papelito que daba la máquina al cocinero directamente, pues la llevé a ese sitio, en Ginza, y digo que la llevé porque ella en tema de geolocalización va un poco mal xD y después de comer, a una tienda de juguetes enorme a la que quiso ir el primer día pero no entramos por estar hasta los topes de gente… entre eso y otras cosas como ir a Asakusa en plan de “anda mira que bonito, nos vamos ya”, volvimos al piso, y lo de hacer las maletas se convirtió en un duro trabajo de compresión por parte de Miriam de más de 4 o 5 horas seguidas. De veras, no se como lo hace, pero Miriam es capaz de meterte todo el contenido de un apartamento de cinco plantas en una bolsa de farmacia, es impresionante.
Teníamos peluches, ropa, calzado, utensilios varios… era enorme la cantidad de cachibaches que teníamos para llevarnos, y lo compactó todo entre dos maletas grandes y dos mochilas. La de ropa necesitó varios saltos encima para conseguir cerrar la cremallera, y la de cachibaches una colocación milimétrica de las cosas para aprovechar el más mínimo espacio. Chapeau, de veras.
Tras eso, cerramos los ojos un par de orillas hasta las 6 de la mañana y salimos semi-pitando a las 7 y cuarto. Era una pesadilla, esas maletas pesaban como muertos! Entre las maletas y las mochilas, veeeeeeeeenga al metro… bastante lleno ya, por cierto… sube escaleras, baja escaleras… todo eso con las maletas! Rápido a Tokyo y de ahí a Narita, el vuelo salía a las 11 y cerraban check in 45 minutos antes, el tren llegaba a las 09.30 a Narita… llegamos, vamos a facturar (en la cuarta planta del aeropuerto!) y nos sueltan que hay retraso en el vuelo y que sale a las 12:55. Chachi. Facturamos (la maleta de la ropa pesó 23 kilos 600 gramos ^^;) y a dar vueltas por las tiendas del aeropuerto. Vamos al avión y 11 horas y media de vuelo, con un piloto más brusco que los de Ryanair… como curiosidad, creo que viajamos junto al cantante de REM xD bueno, a Miriam también le pareció, y resultaban sospechosas las maletas que llevaba él y su gente… pero eso ya lo contaré.

Llegamos a Heathrow, vete de la terminal cinco a la tres, pasa control de seguridad super engorroso, vete a la terminal, da unas cuentas vueltas por allí, y a embarque… cuando faltan cinco minutos para que cierren el embarque avisan que el vuelo tiene dos horas de retraso… -_-”’ nos ofrecen subir al avión y accedemos, el avión estaba medio vacío y el cabin crew que teniamos al lado (nos pusimos al lado de una salida de emergencia) fue super amable. Ofreció a Miriam un reposa cabeza y una manta y la invitó a tumbarse en una fila de butacas para que pudiese descansar (nuestra cara era peor que la de un yonki con el mono xD) y entre otras bondades, nos dió de estrangis un par de botellas de champagne por nuestra boda (estuvimos un rato hablando con él y le contamos nuestro trote y el motivo).

Barcelona la vimos a las 12 de la noche hora española, en Japón pues serian las ocho de la mañana, haced cuentas, teniendo en cuenta que en el avió de Japón a Inglaterra no dormimos casi nada, nos costó MUCHO.

Javi y Olga nos vinieron a buscar, si es que son tan buenos! Olga, hoy tenias que trabajar, verdad? GRACIAS! Pues eso, nos vinieron a buscar, nos trajeron al piso, y hoy iremos a buscar el coche a casa de mi madre… ayer nos pegamos una buena ducha, comimos algo y a la cama… y hoy nos hemos levantado y con el tiempo bien justo para ir a comer y comprar alguna cosilla que hacía falta, fijándonos en toooodoooos los contrastes entre un país y otro, nos quedamos, de calle, con Japón. Previsto hay un nuevo viaje y en el aire tenemos buscar alguna posibilidad para irnos para allá, tan mal no nos ha ido 😉

En nada habrá actualización de fotos y videos y comentarios de cosas que no hemos puesto, de momento Miriam ha actualizado el comentario de Nagano, que traía a confusión en referencia a los monos de los baños termales, y yo subo de nuevo un vídeo del 1 de enero que no se subió bien a youtube, sobre la gatita que nos encontramos por Kyoto.

Saludos.

Día 21: ¡Esto se acaba!

12 enero 2010

Bueno, pues aqui estamos otra vez, no por mucho tiempo ya, que pena…

Antes de nada, para quien nos vaya siguiendo… aunque acabemos el viaje tenemos pendientes fotos y cosillas que nos hemos dejado en el aire, nada del otro mundo pero cosas que aun y marcarnos no las apuntamos, como cuando nos despedimos del magnífico y grandioso Takao Okuda, el cocinero del Daikichi que tan y tan bien se portó (cuando nos fuimos a despedir nos dió más regalitos!), y otras cosas que vamos recordando y vemos que no hemos puesto. Pues eso, que podeis seguir entrando, porque queda material para colgar.

A lo que iba, la entrada de hoy, el día de hoy, pensaba que no sería gran cosa y ha dado para bastante. En un principio la idea era quedar con Marc para ir a tomar algo por Shinjuku y devolverle el teléfono que nos dejó, y luego pasear un poquillo más y volver al apartamento para descansar y disfrutar mañana tanto como podamos, puesto que a parte de ser el último día, celebramos dos años menos un mes ^^;

Los planes no han cambiado mucho, pero ha sido más guay de lo que pensaba, Miriam ha disfrutado mucho.
Primero pateamos hasta la estación de Akihabara para pillar la Yamanote e ir directamente a Shinjuku, y Miriam se ha comprado un paraguas transparente que vendian en todas partes, hoy le ha dado por llover, que contenta iba con su paraguas… xD después, en cuanto vamos a entrar al tren me acuerdo de que me he dejado el cargador del teléfono en el apartamento… chachi, vuelta pal piso ^^;
Cuando lo tenemos y vamos a salir nos llama Marc, que ya ha llegado… al pobre le hemos hecho esperar 20 minutillos por culpa de ese olvido, ya que al ir mal de tiempo hemos subido en Suehirocho hasta Kanda, y de Kanda a Shinjuku pillando allí la Yamanote, encima nos ha salido el doble de caro, si es que soy un desastre -_-

Llegamos a Shinjuku saliendo por Kabuki-cho y Marc nos espera fuera… la salida es fenomenal, que cantidad de luces por metro cuadrado, y que pedazo de pantalla que hay en un edificio de delante! Al momento he recordado la pelicula Lost in Translation, salen cosas de Shinjuku en esa peli 😀
Vamos dando el paseito para comer, ya que ni Marc ni nosotros habiamos comido, y nos plantamos en un restaurante de yakiniku (bien!) estilo koreano con una hora y media de barra libre por 2.000 yens, y donde nos hemos puesto las botas, aunque la calidad del sitio era un poco cutre, la carne tardaba en hacerse y otras cosas se quemaban al momento!

Comemos, damos un paseillo corto y Marc se nos tiene que despedir para irse otra vez a Kyoto, el ultimo shinkansen se le iba a las ocho, por lo que Miriam y yo hemos seguido paseando largo y tendido, comentando cosas del viaje… hemos pasado dos o tres veces por delante de la estación, con intención de entrar, pero no podiamos, necesitabamos seguir y aprovechar el poco tiempo que nos queda aquí…

Hemos pasado por otra sala de ufo catchers y a Miriam le he sacado TRES alfombras chulisimas y suaviiiisimas de unos ositos que supongo tambien han inventado para este tipo de maquinas, como los kapibaras, en este caso el oso se llama rilakkuma, Miriam estaba contentisima, también llevaba días que las habia visto y le habia gustado una de ellas… pues ale, tres, y diferentes 😀
Pasamos por la maquina de los kapibara y le he sacado seis más, a cien yens el kapibara, esa máquina está chupada xD hemos parado porque 31 kapibaras ya son como que bastantes, todavía recuerdo su “oh, quiero UN perrito de esos…” toma, 36 pa tí pa siempre ¬¬

Seguimos paseando y disfrutando de las vistas de Shinjuku, es precioso, nunca habiamos estado, en la estancia en Tokyo hemos metido la pata por acomodarnos al acabarse el Japan Rail Pass, pero es que estabamos bastante cansados del trote que llevabamos… el resultado ha sido estar varios días en Tokyo y no ver mucho más que Akihabara, Shibuya y Ginza.

Cuando ya nos ibamos a la estación por enesima vez pasamos por delante de un bloque y un rótulo de un anuncio donde pone “Cat Caffé” o algo por el estilo, con gatos dibujados… quien nos conoce sabe que los adoramos, y hemos decidido subir (bueno, Miriam se ha envalentonado, yo no estaba seguro de lo que era eso y me queria ir ^^;) tomamos ascensor, hasta la sexta planta, y vemos la recepción como de… una clinica veterinaria o algo así, con gatos por ahí durmiendo… nos lo pensamos varias veces y nos atrevemos a entrar, y efectivamente, era lo que creiamos: Un lugar donde a parte de tomarte algo, puedes disfrutar de los gatos que tienen allí 😀

Dejamos nuestras cosas en una consigna nos quitamos el calzado como manda la tradición, nos ponen unas zapatillas para andar por allí, entramos y vemos varios gatos… bajamos unas escaleras y abajo había un par de parejas de Japoneses tomandose unos batidos y acariciando a los gatos que tenian abajo… flipante, creo que en España un negocio así duraría el tiempo que tardase algún desalmado en meterles una pajita por el culola boca.

A parte del precio que te ponen por estar allí en tandas de media hora te cobran la consumición, pero como la chica nos veia tan indecisos nos ha dado un vale de consumición gratuita a cada uno… Miriam no ha dudado en pedirse un chocolate caliente que casualmente era lo más caro de la carta, y yo un café con leche, como siempre xD
Mientras, los gatos iban de aqui para allá: Jugando, corriendo, peleandose entre ellos, iendo con nosotros, con las otras dos parejas de Japos… Olga y Javi, aunque se que más tú, Olga: Hubieses flipado en ese sitio, en serio, voy a poner videos. Tenian dos gatos que no habia visto nunca, de tamaño normal pero con unas patitas muy cortitas, uno de ellos venia mucho con nosotros y se ha hecho mi favorito, me encantaba, hay un video de Miriam jugando con él. Ah, y otro con cara de malo, hay fotos de ese también, era genial! xD
Ha sido una hora y media fenomenal, se nota que los tienen cuidados, el sitio está impecablemente limpio y te quedas con la idea de que parte del dinero que pagas al estar allí va para el cuidado de esos gatos, cosa que resulta agradable…

Tras la hora y media y con Miriam sacandome a rastras de ese sitio (azukiiiiiii cuidate mucho!!! T_T) hemos ido pitando a la estación a pillar el tren, ya que faltaba media hora para las doce y tenemos entendido que acaban el servicio sobre esa hora.

Nada, tal vez no es nada del otro mundo, pero el café de los gatos y Shinjuku me ha encantado, y el paseo de hoy con Miriam ha sido especial. Mañana ya es el ultimo día y intento no pensarlo… Miriam me anima diciendome que vamos a volver, pero es que se está tan bien aqui…

Javi, Olga, gracias por venirnos a buscar a la llegada a Barcelona, es a las diez y media, demasiado tarde para todo… en agradecimiento, después de las fotos teneis unos cuantos videos del sitio este de los gatos… va por vosotros!

Saludos!












Día 20: The illusion of Life

11 enero 2010

Aunque a Dani le ha costado levantarse, hoy hemos conseguido llegar al Museo Gibli. Al principio íbamos un poco perdidos, pero pronto apareció Totoro en el camino, y gracias a la interveción del intrépido Dani conseguimos toda la información que necesitábamos. Abajo teneis la foto.

En la recepción del Museo nos atendió de nuevo el silencioso Totoro muy quieto. Después de descubrir qué entrada única nos había tocado a cada uno, nos adentramos de lleno en el universo de la animación. Es increíble como una simple luz intermitente sobre unos dibujos puede crear vida, o al menos sensación de vida. Hemos disfrutado mucho viendo a personajes y muñequitos moverse por sí mismos. Especialmente viendo a Totoro, Dani le tiene un cariño muy especial a este monstruito. Yo no he conseguido encontrar nada del ciervo que buscaba, pero sí que he reclutado poderosos kodamas para mi ejército. Bueno, en realidad sólo han querido formar en mis filas dos de ellos, los demás exigían un precio demasiado elevado.

El museo es como una gran casa llena de rincones secretos. Hay jardines, salas de proyección, biblioteca, gatobús,… Y puedes ver las habitaciones y estudios de Miyazaki, con todos sus libros, bocetos, fotos, caramelos, palomitas, pterodáctilo,… Este hombre es el director y productor de estas películas. Ha colaborado en series de anime como Heidi, Marco, la Abeja Maya, Lupin III. En el 88 dirigió Mi vecino Totoro, que es la que tanto le gusta a Dani. Y más adelante dirigió La Princesa Mononoke, el Viaje de Chihiro, el Castillo Ambulante,… Esas películas fantásticas con sucesos tan raros. Son tan sorprendentes las situaciones, que parecen salirse de la realidad creando un ambiente muy onírico. A mí me encanta, me parece muy imaginativo.

Nos despedimos de Totoro con mucha hambre, pues su cafetería-restaurante era sumamente cara y nunca había sitio. Da igual el momento que miraras por alguna ventana, el río de gente que llegaba era casi sobrenatural. Y eso que las entradas han de reservarse con meses de antelación.

Con la puesta de sol nos despedimos del afable Totoro. En el camino de vuelta encontramos un buho enorme junto con otras grandes aves rapaces atadas a unos palos en una tienda. ¡Nunca había tenido un buho tan cerca! Fue fotografiado discretamente varias veces por una señora muy pequeña y encorvada que sacó repentinamente no sé muy bien de donde, una supercámara reflex, de interminable objetivo más grande que la señora misma.

Después de nuestra visita a la ciudad de Mitaka, fuimos a cenar a Shinjuku, pasamos por delante del Sega Park y un impulso incontenible nos arrastró hacia las máquinas de UFO Catcher, las grúas. No tengo palabras para expresar la extraordinaria habilidad de Dani-to para cazar Capibaras. La primera vez que los ví en las máquinas le dije a Dani “¡Yo quiero un perrito de esos!” ¡ Y ahora tengo una familia de 29 Capibaras! Más abajo os muestro una imagen de las crías.

Me despido por ahora, pues estoy cansada y somnolienta. Ya no quedan muchos días, pero no se lo digas a Dani!!! : D